Comprender cómo se diagnostica la EPOC

La EPOC, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, se caracteriza por la limitación del flujo de aire, generada por la inflamación en respuesta a las toxinas inhaladas, como el humo del cigarrillo. En personas mayores de 40 años, independientemente de que sean fumadores o tengan síntomas, la Haute Autorité de Santé (HAS) recomienda en su guía de cuidados de la EPOC que el médico, a través de su auscultación de los bronquios y pulmones, compruebe la posible enfermedad. enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

El diagnóstico: un examen respiratorio funcional

Para diagnosticar la EPOC es necesario revisar la historia del paciente, realizar exámenes físicos, radiografía de tórax y prueba de función pulmonar. 

Una de las pruebas requeridas es la respiratoria funcional, que incluye la medición de la capacidad respiratoria, con el uso de un espirómetro incluso antes de que aparezcan los síntomas. El dispositivo le permite definir el volumen y el flujo de aire movilizado por los movimientos respiratorios. En combinación con otros parámetros, como la frecuencia de los episodios de exacerbación, esta medición de la respiración identifica las etapas I a IV en el desarrollo de la EPOC.

Algunos síntomas son característicos de la enfermedad y pueden indicar el diagnóstico, tales como: asma, insuficiencia cardíaca y bronquiectasias. Una de las dificultades del diagnóstico es la similitud entre el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Algunas enfermedades pueden derivar en EPOC, como: VIH, bronquiolitis obliterante y granuloma eosinofílico. 

Para confirmar el diagnóstico de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, es importante realizar una prueba de función pulmonar. Este examen también se usa para monitorear la enfermedad y seguir su progreso.

El tratamiento de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) consiste en reducir los síntomas y frenar la progresión de la enfermedad.